¿Alguna vez te has mirado al espejo y has pensado: “Hoy estos pendientes no van nada conmigo”?
No eres la única. Elegir tipos de pendientes no va solo de moda, sino de identidad: de cómo quieres presentarte al mundo sin decir ni una palabra.
En esta guía vamos a ver, paso a paso, qué tipos de pendientes, qué efecto tiene cada uno, qué materiales te convienen y cómo elegir las piezas que se convierten en tus imprescindibles del día a día.
Piensa en este artículo como una charla con una amiga que te quiere bien: honesta, cercana y con ganas de ayudarte a brillar.
Qué tipos de pendientes de oreja existen
Cuando hablamos de tipos de pendientes de oreja, la forma es el primer gran filtro. Según cómo caen, se muevan o se apoyen en el lóbulo, el efecto en tu rostro cambia por completo.
Clases de pendientes según su forma
A grandes rasgos, podemos resumir así:
- Los pendientes pegados a la oreja (botón, minimalistas) aportan limpieza y discreción.
- Los que tienen caída o volumen (aros, largos, candelabro) añaden movimiento y protagonismo.
- Los diseños especiales y de efecto (trepadores, ear cuff) son perfectos para dar personalidad a la oreja sin esfuerzo.
Con esto en mente, vamos uno por uno.
Pendientes de botón o broquel
Los pendientes de botón o broquel son los clásicos pequeños que quedan pegaditos al lóbulo.
Son esa pieza que te acompaña siempre y que nunca molesta.
Son perfectos si:
- Buscas un tipo de pendiente discreto y elegante.
- Quieres algo que combine con todo, de lunes a domingo.
- Necesitas una opción cómoda para trabajar, estudiar o llevar mascarilla, bufandas, etc..
Pendientes de aro
Los pendientes de aro son un fondo de joyero brutal. No pasan de moda y tienen la capacidad de cambiar un look entero.
Según el tamaño, el efecto es distinto:
- Aros pequeños y finos: ideales para el día a día y para combinar con otros pendientes.
- Aros medianos: llaman la atención sin resultar excesivos, perfectos con looks casual.
- Aros grandes o “chunky”: son pura actitud; aquí los pendientes se llevan todo el protagonismo.
¿Te gusta ir sencilla pero con un toque? Unos aros dorados en acero inoxidable lo solucionan casi todo: vaqueros, camiseta básica, coleta… y lista.
Pendientes largos y tipo candelabro
Los pendientes largos o de tipo candelabro son los reyes de las ocasiones especiales. Cuelgan por debajo del lóbulo y muchas veces incorporan cadenas, perlas o piedras de colores.
Son ideales cuando:
- Tienes boda, evento o cena importante.
- Llevas el pelo recogido y quieres que tus pendientes sean protagonistas.
- Te apetece estilizar el cuello y alargar visualmente el rostro.
Si no te gustan las piezas muy recargadas, puedes elegir pendientes largos finos, con pequeños detalles que aporten movimiento sin abrumar.
Pendientes de anzuelo o gancho
Los pendientes de anzuelo o gancho se reconocen por su cierre curvado que atraviesa el agujero. Son muy fáciles de poner y quitar, y suelen tener un aire más informal.
Quedan genial si:
- Te gusta el estilo boho, relajado y con movimiento.
- Prefieres pendientes que “bailen” un poco cuando caminas.
- Quieres combinar pequeñas piedras, charms o formas originales.
Imagínate una lágrima de piedra de color colgando de un gancho dorado: sencillo, expresivo y muy tú.
Pendientes trepadores
Los pendientes trepadores (o ear climber) simulan que suben por la oreja desde el lóbulo hacia arriba. Dan un efecto visual de “oreja llena” sin necesidad de tener varios agujeros.
Son una maravilla si:
- Te atrae la idea de llevar varios pendientes pero no quieres hacerte más piercings.
- Buscas un diseño diferente sin ser incómodo.
- Te gusta lucir la oreja con el pelo recogido o detrás de la oreja.
Un buen trepador fino, en acero inoxidable, puede convertirse en la pieza clave de tus looks de noche… y de día.
Pendientes ear cuff
El ear cuff es ese pendiente que se sujeta en el cartílago sin agujero. Se coloca a presión y puedes moverlo hasta encontrar el punto donde te resulte cómodo.
Es ideal para:
- Probar el efecto de un “piercing” sin pasar por la aguja.
- Completar combinaciones con aros y botones en el lóbulo.
- Dar un toque rebelde o rockero a tus looks sin esfuerzo.
Con uno o dos ear cuffs puedes conseguir una oreja súper trabajada visualmente, incluso si solo tienes un agujero en el lóbulo.
Pendientes cortos y minimalistas
Los pendientes cortos y minimalistas son esos diseños pequeños, limpios y modernos que se adaptan a cualquier ocasión.
Mini barras, círculos, aritos finos…
Son perfectos para:
- Crear un estilo “segunda piel”: pendientes que casi olvidas que llevas.
- Combinar con otros pendientes más llamativos.
- Llevar incluso si haces deporte o vas a la playa (si el material lo permite).
En acero inoxidable hipoalergénico, puedes olvidarte de quitarlos cada dos por tres por miedo a que se estropeen.
Tabla resumen de los diferentes tipos de pendientes
Para que tengas una visión rápida, aquí tienes un resumen de las principales clases de pendientes y su estilo:
|
Tipo de pendiente |
Estilo y mejor uso principal |
|
Pendientes de botón o broquel |
Discretos, cómodos y versátiles para el día a día |
|
Pendientes de aro |
Clásicos, con actitud; desde minimal a muy protagonistas |
|
Pendientes largos / candelabro |
Elegantes y llamativos para eventos y ocasiones especiales |
|
Pendientes de anzuelo o gancho |
Informales, con movimiento y toque boho |
|
Pendientes trepadores |
Modernos, efecto “varios pendientes” en un solo agujero |
|
Pendientes ear cuff |
Estilo piercing sin agujero, dan mucho rollo |
|
Pendientes cortos y minimalistas |
Segunda piel, perfectos para llevar siempre |
Tipos de pendientes según el material
Además de la forma, otro factor clave para elegir el tipo de pendientes adecuado es el material.
Afecta a la durabilidad, al mantenimiento y a cómo reacciona tu piel.
Pendientes de acero inoxidable
Los pendientes de acero inoxidable han ganado muchísimo terreno en los últimos años.
No es casualidad: son bonitos, prácticos y muy duraderos.
Entre sus ventajas:
- Son hipoalergénicos, ideales si tienes la piel sensible.
- Son resistentes al agua, aptos para el uso diario.
- No se oxidan con facilidad y mantienen el brillo durante mucho tiempo.
- Permiten diseños muy actuales a un precio más accesible que los metales nobles.
Pendientes de oro amarillo, plata y oro blanco
Los pendientes de oro amarillo, plata u oro blanco son los clásicos de joyería fina.
Suelen estar asociados a regalos especiales, momentos importantes y piezas “para toda la vida”.
Son ideales si:
- Te gusta invertir en joyas atemporales.
- Valoras los materiales nobles.
Pendientes bicolor
Los pendientes bicolor combinan dos tonos de metal, normalmente dorado y plateado.
Son una gran opción si no quieres renunciar a nada.
Sus puntos fuertes:
- Permiten mezclar sin miedo otras joyas doradas y plateadas.
- Rompen con la idea de “solo llevo un color de metal”.
- Aportan personalidad incluso en diseños sencillos.
Si sueles dudar entre dorado y plateado, los pendientes bicolor son tu solución intermedia perfecta.
Pendientes de perlas
Los pendientes de perlas son sinónimo de elegancia.
Pueden ser pequeños y discretos o formar parte de pendientes largos y más sofisticados.
Transmiten:
- Estilo clásico y atemporal.
- Un aura romántica y delicada.
- Versatilidad
Si piensas que son “demasiado serios”, prueba a combinarlos con aros modernos o diseños minimalistas: verás cómo el resultado es mucho más actual.
Pendientes con cristales y piedras de colores
Los pendientes con cristales y piedras de colores aportan luz al rostro de forma inmediata.
Son muy buena opción para fiestas, eventos de noche o cuando simplemente te apetece brillar más.
Piensa en ellos como tu “plus” de energía en forma de joya: perfectos cuando quieres que se note que ese día es diferente.
Qué tipo de pendientes favorece más a tu rostro
Aquí entramos en terreno interesante: ajustar los tipos de pendientes a la forma de tu cara.
No son reglas rígidas, sino pequeños trucos para potenciar lo que más te gusta de tus rasgos.
Pendientes para cara alargada u ovalada
Si tu rostro es ovalado o alargado, prácticamente todos los tipos de pendientes te sientan bien.
Aun así, puedes jugar a equilibrar.
Te favorecerán especialmente:
- Aros medianos o grandes, que dan más sensación de anchura.
- Botones con algo de volumen.
- Ear cuffs y trepadores, que llenan visualmente la zona de la oreja.
Tienes un lienzo muy agradecido para probar casi todas las clases de pendientes.
Pendientes para cara cuadrada
En las caras cuadradas, la mandíbula y la frente suelen tener un ancho similar.
La idea es suavizar un poco las líneas.
Para conseguirlo:
- Apuesta por pendientes largos con formas suaves y curvas.
- Evita diseños muy angulosos pegados al rostro.
- Los aros medianos también ayudan a equilibrar.
Buscamos movimiento y fluidez para compensar los ángulos marcados.
Pendientes para cara redonda
Si tu cara es redonda, seguramente te interese estilizar y alargar un poco el conjunto.
Te pueden ayudar:
- Pendientes largos y candelabro, que creen una línea vertical.
- Diseños que caigan hacia abajo más que hacia los lados.
- Evitar aros muy grandes a la altura del lóbulo, que refuerzan la sensación de redondez.
Por supuesto, si unos aros grandes te hacen sentir increíble, adelante: lo más importante es cómo te ves tú.
Pendientes para cara en forma de corazón
En la cara con forma de corazón, la frente suele ser más ancha que la barbilla.
La clave está en compensar la parte inferior.
Te pueden favorecer:
- Botones algo más grandes o con volumen en el lóbulo.
- Aros o pendientes en forma de lágrima que aporten peso visual abajo.
- Evitar diseños muy cargados solo en la parte superior de la oreja.
Así se consigue un equilibrio visual mucho más armonioso.
Pendientes para cara rectangular o alargada
Si tu rostro es muy alargado o rectangular, lo ideal es añadir algo de anchura.
Prueba con:
- Aros medianos o grandes.
- Pendientes cortos y minimalistas combinados entre sí.
- Diseños que no sean excesivamente largos, para no alargar aún más la cara.
En resumen: busca volumen lateral más que vertical.
Cómo elegir entre diferentes clases de pendientes
Ya conoces las formas, los materiales y qué favorece más a tu rostro. Ahora toca algo muy práctico: cómo usar todo esto cuando tengas que elegir tipo de pendientes en la vida real.
Color del pendiente según el tono de tu piel
El color del metal puede hacer que tu piel se vea más luminosa o más apagada:
- Pieles cálidas (subtonos dorados/amarillos): suelen brillar con metales dorados o tonos cálidos.
- Pieles frías (subtonos rosados/azulados): el plateado y el oro blanco suelen favorecer más.
- Pieles neutras: admiten sin problema dorado, plateado y mezclas bicolor.
Más allá de la teoría, lo más importante es cómo te ves tú. A veces un tono que “no toca” según el libro es justo el que más te encaja.
Tipo de pendientes para el día a día
Para el día a día, busca tipos de pendientes que sean:
- Cómodos.
- Resistentes al agua y al roce.
- Fáciles de combinar con la mayoría de tu ropa.
Si eliges bien los materiales, como el acero inoxidable, tendrás piezas que prácticamente puedes olvidar que llevas… en el mejor sentido.
Tipos de pendientes para ocasiones especiales
Para ocasiones especiales puedes permitirte ir un paso más allá:
- Pendientes largos y tipo candelabro para bodas y eventos.
- Diseños con perlas, cristales o piedras de colores para aportar luz al rostro.
- Aros con más presencia, combinados con un recogido o semirrecogido.
La idea es que sientas que tus pendientes están a la altura del momento, pero sin dejar de ser tú.
Próximos pasos: elige tus pendientes con sentido
Ahora que ya conoces los principales tipos de pendientes de oreja, seguro que ves tus joyas con otros ojos. Ya no se trata solo de si son bonitos, sino de cómo hablan de ti, de cómo equilibran tu rostro y de cómo encajan en tu día a día. La clave está en encontrar ese pequeño grupo de pendientes que de verdad sientas tuyos: cómodos, favorecedores y con un estilo que te acompañe tanto en vaqueros y zapatillas como en un evento especial.
Si te apetece dar el siguiente paso y pasar de la teoría a la práctica, en La Colana te espera una selección de pendientes de acero inoxidable con mucho rollo, pensados para mezclarse con tu personalidad, no para taparla. Son piezas resistentes al agua, hipoalergénicas y listas para acompañarte muchos días (y noches).
Echa un vistazo a nuestra colección y encuentra esos pendientes que no te vas a querer quitar: descubre los productos de La Colana y crea tu combinación perfecta, oreja a oreja.
Preguntas frecuentes sobre tipos de pendientes
¿Qué tipos de pendientes favorecen más según la forma de la cara?
Depende de tus rasgos. Si tu rostro es ovalado o alargado, casi todos los tipos de pendientes te favorecen, aunque los aros medianos y los trepadores funcionan especialmente bien. Para cara redonda, ayudan los pendientes largos y tipo candelabro, que estilizan visualmente. En caras cuadradas, funcionan mejor los diseños con formas suaves y curvas para compensar los ángulos. Si tu cara es de corazón, favorecen los pendientes que aportan volumen en el lóbulo (botones con presencia, aros o lágrimas). Y para rostros rectangulares o muy alargados, es buena idea sumar anchura con aros y diseños cortos, evitando largos excesivos.
¿Qué tipo de pendientes son mejores para el día a día?
Para el día a día lo ideal es apostar por pendientes cómodos, ligeros y versátiles. Los pendientes de botón o broquel, los aros pequeños y los diseños cortos y minimalistas son perfectos, porque combinan bien con casi cualquier look y no molestan al usar mascarillas, bufandas o cascos. Si quieres darles un poco más de rollo, puedes añadir un ear cuff o un trepador fino en una de las orejas. Lo importante es elegir un tipo de pendiente de oreja que puedas llevar muchas horas sin notarlo y que no tengas que estar quitando y poniendo todo el tiempo.
¿Qué ventajas tienen los pendientes de acero inoxidable frente a otros materiales?
El acero inoxidable es una de las mejores opciones si buscas pendientes resistentes y fáciles de llevar. Es un material hipoalergénico, por lo que suele ir muy bien incluso en pieles sensibles. Además, es resistente al agua y no se oxida con facilidad, así que puedes usar tus pendientes a diario sin miedo a que se pongan feos enseguida. Frente a otros materiales de bisutería, el acero inoxidable mantiene mejor el color y el brillo, sobre todo cuando lleva un buen baño de oro. Por eso es ideal cuando quieres tipos de pendientes que te duren y no se queden olvidados en el fondo del joyero.
¿Qué tipos de pendientes son recomendables si tengo la piel sensible?
Si tienes la piel sensible, lo más importante no es tanto la forma, sino el material del pendiente. Lo más recomendable es elegir acero inoxidable hipoalergénico, y, si te gusta el acabado dorado, que tenga un baño de oro de calidad. Evita materiales de bisutería muy baratos que suelen llevar mezclas de metales que pueden irritar el lóbulo. En cuanto al diseño, cualquier tipo de pendiente (botón, aro, minimalista, trepador…) puede irte bien siempre que el material sea respetuoso con tu piel.